Avisar de contenido inadecuado

El ciclo gauchesco

{
}

Se ha visto la incorporaciòn de la mitologìa del gaucho a la narrativa a travès de escritores de la talla de Sarmiento, Mitre o Acevedo Dìaz. Su transformaciòn en materia poètica discurriò por cauces laboriosos. El Romanticismo argentino soliò preferir al tratamiento popular iniciado por Hidalgo en las labores de la independencia una aproximaciòn culta. Privaron los estereotipos, matizados por el gusto de las escuelas sucesivas y por la inclusiòn de formas dialectales del gaucho o folklòricas con que reforzar el pintoresquismo. Esa direcciòn culta la representò medianamente Juan Marìa Gutièrrez "Los amores del payador, fue uno de sus poemas; y con mayor altura, Rafael Obligado, del que se recuerda su Santos Vega, enfrentando el mundo legendario de los payadores y los sìmbolos del progreso que terminaràn por barrerlo.

La sàtira gauchesca por poetas de formaciòn culta practicò un tratamiento màs frecuente, y logrado. El remedo del habla y de los tòpicos gauchos se vertiò en las composiciones jocosas de Hilario Ascasubi, que firmaba con el seudònimo de Aniceto el rios en el poema narrativo Santos Vega o los mellizos de la flor, insistiendo en la leyenda del payador que habìa desafiado al diablo en un certamen y vagaba errante por el campo. Remedando a su vez las sàtiras de Ascasubi, Estanislao del Campo, con el seudònimo de Aniceto el Pollo, hilvanò una de las joyas literarias del Siglo XIX argentino: el Fausto, sobre la anècdota del gaucho iletrado que asistìa a la fundaciòn de la òpera homònima del compositor francès Gounod en Buenos Aires y era incapaz de distinguir entre lo ulusorio de la representaciòn teatral y la realidad, al contàrselo a sus compadres de regreso. El contraste humorìstico entre la sencillez y el sofisticado arte europeo se apoyaba en una voluntad de acomodaciòn al lenguaje campesino.

Un buceo mucho màs profundo en la psicologìa del gaucho lo emprendiò un uruguayo, Antonio D. Lussich con Los tres gauchos orientales, poema con una fuerte carga de autenticidad. No sobrarà apuntar el nexo de amistad entre Lussich y el màs grande poeta de Hispanoamèrica en el siglo XIX, Josè Hernàndez, que inmortalizarìa para siempre el temario gauchesco.

{
}
{
}

Deja tu comentario El ciclo gauchesco

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre

Los comentarios de este blog están moderados. Es posible que éstos no se publiquen hasta que hayan sido aprobados por el autor del blog.