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Cuento: "Aunque sea de otro"

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Las siete en punto, llegaste tal como quedamos. Te estacionaste en la otra calle mientras me cercioraba de que nadie nos viera. Lentamente fui subiendo al carro no por miedo o remordimiento, sino  porque el estar cerca de ti: me emociona tanto que mi corazón late a mil por hora.. Manejabas mientras me recriminabas no se cuantas cosas, en realidad no te preste atención. Mi mirada solo iba rumbo a tu cuerpo… ese cuerpo que iba a ser mío en tan solo un breve momento.

 

Al llegar a tu casa, bajamos en silencio para que nadie percatara nuestra presencia. No hubo besos, ni abrazos… me dejaste sola en la habitación al instante que te marchaste a bañar.

 

Contemple unas viejas fotos de un viaje que hiciste, tuve la oportunidad de agarrar una y llevármela, esa era lo que deseaba pero no puedo tener nada tuyo en casa, nadie debe saber de lo nuestro.

 

Saliste sin playera y en boxer. Aun permanecí sentada mientras tú te recostabas. Al instante me pediste que me acercara a ti y me abrazaste. Ya no eres tan apasionado como antes, los años y el cansancio ya están haciendo estragos… aun así siento tu ternura, tus besos suaves y húmedos que me hacen enloquecer. Que importa una noche sin sexo, el amor que sentimos desde hace varios años sigue vivo aunque se demuestre de diferente manera.

 

Acariciaste mi piel, besaste mis pechos como solo tú sabes hacerlo. Después te empecé a besar el cuello y cada parte tuya hasta llegar al lugar exacto donde tu enloqueces. Hubo una breve penetración. No se que pasaba en ese instante, deseabas que fuera tuya pero algo te detuvo. Claro que no era tu conciencia de que estuviéramos haciendo algo prohibido, sino algo que solo tú podías saber.

 

Me confesaste que te sentías mal. ¡vaya! Es la segunda ocasión que te pasa. No me enojo, lo comprendo. Eres alguien que trabaja todo el día, se asolea y come en la calle no se cuantas cosas… es lógico que tu estomago no ande bien. Es mejor hablar que morir en el intento, ¿o no? Prefiero quedarme en la abstinencia que me eches algún pedo. Jajajaj, es broma.

 

Eso motivo a que pudiéramos platicar como antes no lo habíamos echo, siempre estábamos tan concentrados y con un solo objetivo en la mente, que nos olvidamos por un tiempo de platicar de nuestros sentimientos.

 

Por algunos años reproche el por que no pudimos estar juntos. Mi respuesta ya fue contestada, si en ese tiempo nos hubiéramos arriesgado ya sea a casarnos, a vivir en unión libre o lo que sea… al instante estaría firmada nuestra separación. Porque definitivamente somos polos opuestos: yo romántica, tu medio frío, eres muy enojon y yo te hago mucho desatinar. Hasta nuestras comidas preferidas varían, porque mientras tu detestas el pollo… a mi me encanta.

 

Realmente me sentí satisfecha esta noche, porque me dejaste entrar en tu alma, meterme en tu mirada… cada minuto a tu lado me siento la mujer mas plena.

 

Después de varios intentos de tratar de salir de la casa, huyendo de los vecinos, logramos subirnos a la camioneta. Lamentaba el tiempo en el que ya no estaríamos juntos, pero los deberes de una familia me reclaman.

 

Llegue a la casa como si nada, con una felicidad que guardaba en mí ser… tratando de seguir saboreando tus besos y tus caricias, aunque hayan sido tan breves. Se que lo que hago es malo. No me importa, o quisiera que no me importara para disfrutar de esta dicha tan grande de sentirme amada.

 

Te deje por otro; me case porque tú me engañaste. Me dejaste un año esperando tu regreso, y cuando lo hiciste ya estabas con otra. Te odie, lastimaste fuertemente mis sentimientos. Aun así, regrese contigo, te diste cuenta que me amabas… ahora soy ese fruto prohibido, pero soy para ti porque en realidad siempre fui tuya.

 

¿Será solo el sexo lo que nos une?, no lo creo. Bueno por mi parte estoy segura que no. Aunque admito que me excitas, que tan solo con verte me imagino todo lo que puedo llegar a hacerte.

 

 

Los años han pasado… apenas llegabas a la mayoría de edad y ya eres todo un hombre, con más experiencia y un miembro antojable. No se que pienses de mi, pero me haces sentir la mujer mas sexy y deseable del mundo. Esto no pasa con mi marido, el jamás me dice algo que refuerce mi autoestima. Con el no hay pasión, amor y ternura. Es solo abrir las piernas para que meta su pene, termine y esté satisfecho; mientras yo quedo anhelando sentirme mujer.

 

Por eso soy feliz a tu lado, porque este amor y pasión permanece desde hace años. ¿Cuánto va a durar?, no lo se. Pero mientras lo disfrute seguiré siendo tuya aunque sea de otro.

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