Avisar de contenido inadecuado

Cuento: ¡Qué vivan los niños héroes!

{
}

AUTOR: MARU BUELNA

Otro día más… las calles están cerradas, las personas caminan muchas horas por las principales avenidas de la ciudad reclamando sobre: La Reforma Energética, la Reforma Educativa y no se cuántas cosas más. Los automovilistas están molestos porque tienen que buscar por donde irse para llegar a tiempo a su trabajo. ¡La ciudad es un caos!. Yo no se porque el gobierno no pone un alto. A veces pienso que si nos gobernaran mejor “los gringos”, estaríamos mejor. Comentó muy molesto Don Matías mientras se sentaba a la mesa. El Señor Alberto, su hijo, opinaba muy distinto, por eso de inmediato lo cuestionó. _Pero papá, ¿cómo puedes decir eso?. Por si no te acuerdas los norteamericanos trataron de apoderarse de nuestro país como sucedió cuando llegaron al Castillo de Chapultepec. _¿Los norteamericanos fueron al Castillo de Chapultepec?. Preguntó Gustavo, el hijo menor de Alberto quien en esos momentos ya se disponía a comer. _Si hijo, contestó su padre. Eso fue hace mucho tiempo; para ser exactos… en 1847. _Cuéntame la historia papá. Expresó emocionado el niño de tan sólo 7 años de edad. _Mira, siéntate y pon mucha atención. En 1847 EU invadió México, llegó al Castillo de Chapultepec un 13 de Septiembre. En ese entonces el Castillo era un Colegio Militar y ahí estudiaban jóvenes que deseaban hacer la carrera en el ejército, ellos tenían entre 13 y 17 años. _Entonces… ¿ellos pelearon contra ellos?. Preguntó Gustavo. _Si hijo, pero no solo pelearon; sino murieron por la patria. En lo alto del cerro del bosque de Chapultepec, le enseñaban a los cadetes el manejo de las armas, cuando de pronto… _¿Qué?, ¿Qué sucedió papá?. _Se empezaron a escuchar los cañones y las tropas que se iban acercando. Era un ejército inmenso, ellos querían apoderarse del Castillo. Ahí había pocos solados, no podían hacer nada contra un ejército tan grande. Pero esos cadetes lucharon hasta el último momento. El ejército norteamericano entró al castillo, buscaba la bandera para pisotearla, en eso el valeroso cadete llamado: Juan Escutia, tomó la bandera y se enredó en ella. Para que no la tomaran se aventó desde lo alto del castillo. También perdieron la vida otros cinco jóvenes: Juan de la Barrera, Agustín Melgar, Fernando Montes de Oca, Vicente Suárez y Francisco Márquez. Cuentan que cuando todo había acabado, un oficial norteamericano observó el rostro de los cadetes muertos y expresó: ¡Pero si son apenas unos niños!, por eso se les llama “Los niños héroes”. Volteo de inmediato el niño cuestionando a su abuelo. _¿Y así quieres que nos gobierne otro país?. No hijo, perdón por lo que dije. Como mexicanos tenemos que lugar por nuestro país. Así como nos enseñaron esos jóvenes hace muchos años. La gente se manifiesta por un México mejor, porque todos lo amamos, cada quien a su manera pero nos sentimos orgullosos de lo que somos. _Hijo, lo principal es que vivamos en paz. Por eso: ¡Qué vivan los niños héroes!.

{
}
{
}

Deja tu comentario Cuento: ¡Qué vivan los niños héroes!

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre

Los comentarios de este blog están moderados. Es posible que éstos no se publiquen hasta que hayan sido aprobados por el autor del blog.